[...] You play the guitar on the MTV / That ain't workin' that's the way you do it / Money for nothin' and chicks for free / Now that ain't workin' that's the way you do it […] (Tocas la guitarra en la MTV / Eso no es trabajar es tu forma de ser / Dinero por nada y chicas gratis / Eso no es trabajar, es tu forma de ser)[1]. Las palabras dejan en el papel algo tan intenso como lo que las guitarras en nuestra memoria auditiva. Continúan sonando, trascienden y son evidencia de una voz proclamada líder sobre muchos. Una vez más se ratifica el poder que la música ejerce sobre las masas. Pero… no lo tomemos tan a la ligera, que no es solo la música en sí. Es el poder en que la música se soporta, en el mundo que en torno a ella se erige, y con él, su poder se hace inquebrantable a la hora de captar, influenciar y revolucionar las masas. Así las masas se mueven y se proclaman agotadas y ávidas de un resurgir: [...] Rise up and take the power back, it's time that / The fat cats had a heart attack, you know that / Their time is coming to an end / We have to unify and watch our flag ascend. [...] (Levántate y toma el poder de nuevo, es hora de que / los gatos gordos tengan un ataque al corazón, tú sabes que / su hora está llegando a su fin / Tenemos que unirnos y ver nuestra bandera ascender)[2]. Será como cuando U2 le pide a gritos al mundo que rinda un real tributo a la dignidad humana, a los héroes de la historia –selección de seres en la que caben, sin lugar a dudas, y sin ánimo de herir susceptibilidades o sensibilidades, tanto Jesucristo como Martin Luther King o el Che- : [...] free at last / they took your life / but they could not take your pride / In the name of love / one more in the name of love [...] (libre al fin, ellos tomaron tu vida, pero nunca tu orgullo –tu dignidad- / en el nombre del amor / uno más en el nombre del amor)[3].
sábado, 30 de marzo de 2013
Rock: Arte y Poder
[...] You play the guitar on the MTV / That ain't workin' that's the way you do it / Money for nothin' and chicks for free / Now that ain't workin' that's the way you do it […] (Tocas la guitarra en la MTV / Eso no es trabajar es tu forma de ser / Dinero por nada y chicas gratis / Eso no es trabajar, es tu forma de ser)[1]. Las palabras dejan en el papel algo tan intenso como lo que las guitarras en nuestra memoria auditiva. Continúan sonando, trascienden y son evidencia de una voz proclamada líder sobre muchos. Una vez más se ratifica el poder que la música ejerce sobre las masas. Pero… no lo tomemos tan a la ligera, que no es solo la música en sí. Es el poder en que la música se soporta, en el mundo que en torno a ella se erige, y con él, su poder se hace inquebrantable a la hora de captar, influenciar y revolucionar las masas. Así las masas se mueven y se proclaman agotadas y ávidas de un resurgir: [...] Rise up and take the power back, it's time that / The fat cats had a heart attack, you know that / Their time is coming to an end / We have to unify and watch our flag ascend. [...] (Levántate y toma el poder de nuevo, es hora de que / los gatos gordos tengan un ataque al corazón, tú sabes que / su hora está llegando a su fin / Tenemos que unirnos y ver nuestra bandera ascender)[2]. Será como cuando U2 le pide a gritos al mundo que rinda un real tributo a la dignidad humana, a los héroes de la historia –selección de seres en la que caben, sin lugar a dudas, y sin ánimo de herir susceptibilidades o sensibilidades, tanto Jesucristo como Martin Luther King o el Che- : [...] free at last / they took your life / but they could not take your pride / In the name of love / one more in the name of love [...] (libre al fin, ellos tomaron tu vida, pero nunca tu orgullo –tu dignidad- / en el nombre del amor / uno más en el nombre del amor)[3].
Se me rompió el saco
Es fácil comprender
que existen cosas ineludibles, ¡sí, fácil…, como la muerte!, ¡todos lo sabemos!
Pero hay momentos en la vida en los cuales nos
encomiendan una labor especial, que
por alguna razón resulta ser muy complicada, entonces empezamos a darle vueltas,
pensamos, no dormimos, consideramos escapar,
buscamos excusas para no hacer nada y al final, la triste realidad dice
que debemos cumplir. Por eso estoy aquí,
una tarde de festivo poniéndole la cara a lo inevitable, Antes que nada, quiero
confesarles algo: yo soy golosa, lujuriosa, iracunda y perezosa pero nunca he
sido avara de eso estoy completamente segura. AUXILIOOOO!
Este artículo es sobre la avaricia, y “en conclusión” como diría mi
persona favorita, aquí va.
Un gran corazón para dar...
"Veo mucho potencial, pero está desperdiciado. Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas, o siendo esclavos oficinistas.La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos, no hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine, o estrellas del rock. Pero no lo seremos, y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados".
Brad Pitt (El club de la pelea)
Este es nuestro primer contacto por este medio, gracias por estar, compartir y dedicarle un momento de sus vidas a este blog,.
Para El 69 es muy importante compartir con ustedes las inquietudes que cavilan por nuestras mentes y claro,
nuestras ideas y proyectos.La pasión y la manera en que nos conectamos con el mundo es lo que nos permite divertirnos con lo que hacemos, porque creemos que el secreto de la vida no está en hacer lo que uno quiera sino al contrario, en querer lo que siempre hacemos, esta es una muestra de nuestro trabajo como Productores, Publicistas, Docentes y Seres Humanos, que al final, es lo que en realidad somos, BIENVENIDOS.
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